¿A qué altura se debe colocar un extintor para cumplir con la normativa española? Es una de las dudas más habituales tanto en comunidades de vecinos como en locales comerciales. La altura extintores normativa no es un detalle menor: forma parte esencial de la instalación reglamentaria de los sistemas de protección contra incendios y su incumplimiento puede derivar en sanciones, pérdida de cobertura del seguro o, peor aún, en fallos de seguridad en caso de emergencia. Cumplir con las medidas establecidas garantiza que los extintores sean accesibles, visibles y totalmente operativos cuando más se necesitan.
Ambas normativas trabajan en conjunto para garantizar que los extintores sean eficaces, accesibles y visibles en caso de emergencia.
Según la normativa, se distinguen dos tipos principales:
El RIPCI y la norma UNE-EN 3-7 definen la altura de instalación de los extintores para garantizar su accesibilidad y eficacia en caso de emergencia. El objetivo es que cualquier persona pueda utilizarlos sin dificultad y que estén siempre visibles y libres de obstáculos. Colocarlos demasiado altos o cerca del suelo puede dificultar su uso, aumentar el riesgo de daños y suponer un incumplimiento de la normativa de seguridad contra incendios. Por eso, respetar la altura reglamentaria es esencial para una instalación segura y conforme a la ley.
Además de la altura, también debes respetar la distancia entre extintores para cumplir la normativa.
Para los extintores portátiles de hasta 20 kg:
Esta franja permite una rápida manipulación en situaciones de emergencia sin obstaculizar la visibilidad o el acceso.
Cuando los extintores se colocan en soportes móviles o peanas, la normativa mantiene las mismas alturas de referencia. En cambio, los extintores fijados a pared deben instalarse de forma que el asa de agarre quede a la altura recomendada (entre 1,20 y 1,50 m).
Además del propio equipo, la señalización de extintores es obligatoria según el Real Decreto 485/1997 sobre señalización de seguridad y salud en el trabajo.
Una correcta señalización facilita que el equipo sea localizado incluso en presencia de humo o en situaciones de baja visibilidad.
En espacios como centros comerciales, colegios, hospitales o aeropuertos, la altura debe facilitar el acceso tanto a adultos como a personal no especializado.
Recomendación práctica: situar el extintor con el asa entre 1,20 y 1,40 metros del suelo. Esto cumple normativa y mejora la ergonomía en caso de emergencia.
También se debe garantizar que el recorrido hasta el extintor no supere los 15 metros desde cualquier punto del área protegida.
La correcta instalación de extintores no se limita a cumplir con la normativa: también influye directamente en la eficacia de respuesta ante un incendio. Sin embargo, en muchas revisiones técnicas se detectan errores recurrentes que pueden parecer menores, pero que comprometen tanto la seguridad como la validez legal de la instalación. Estos fallos suelen estar relacionados con la altura inadecuada, la falta de señalización o la obstrucción del acceso al equipo.
Un extintor no es eterno: con el tiempo pierde presión y su agente puede degradarse.
Si quieres saber cuándo toca cambiarlo o revisarlo, visita nuestro artículo cuánto dura un extintor.
Allí te contamos cómo comprobar su estado, interpretar la etiqueta de mantenimiento y mantenerlo siempre listo para actuar ante cualquier incendio.
Identificar y corregir estos errores es fundamental para evitar sanciones, pérdidas de cobertura por parte de la aseguradora o, lo más importante, fallos críticos en una situación real de emergencia.
Colocar un extintor fuera de la altura reglamentaria establecida por el RIPCI y la UNE-EN 3-7 es uno de los fallos más comunes y, a la vez, más graves. Un extintor demasiado alto puede resultar inaccesible en una situación de pánico, mientras que uno instalado cerca del suelo puede sufrir daños, acumular suciedad o verse afectado por la humedad, lo que deteriora su funcionamiento interno.
Desde el punto de vista legal, una altura incorrecta se considera una infracción de las normas de seguridad contra incendios. En una inspección técnica oficial, esta irregularidad puede conllevar una no conformidad en el acta de mantenimiento y requerir una corrección inmediata. Además, en caso de incendio, las aseguradoras pueden anular la cobertura si se demuestra que los equipos no estaban instalados conforme a la normativa vigente.
Otro error frecuente es ubicar los extintores detrás de puertas, cortinas, mostradores o mobiliario que impiden su localización inmediata. En una emergencia, cada segundo cuenta, y cualquier obstáculo puede marcar la diferencia entre controlar un conato o dejar que el fuego se propague.
La normativa española exige que todos los equipos de protección contra incendios estén visibles, señalizados y libres de obstáculos. Esto significa que debe existir una ruta de acceso despejada y una señalización fotoluminiscente que indique su posición incluso en condiciones de humo o falta de iluminación.
Además, los extintores deben instalarse en zonas de paso o junto a salidas, evitando rincones o lugares de difícil acceso. Una mala ubicación no solo incumple el RIPCI, sino que también dificulta las revisiones periódicas y la inspección visual del estado del equipo.
Dependiendo del tipo de inmueble, la instalación puede variar ligeramente:
En todos los casos, se deben cumplir las revisiones periódicas exigidas por el RIPCI: trimestrales, anuales y cada cinco años, según corresponda.
Una instalación correcta de extintores no termina en la altura. Es esencial que la empresa instaladora esté homologada por Industria y cumpla con todos los requisitos del RIPCI.
Optar por un servicio de instalación profesional garantiza el cumplimiento legal, la seguridad de las personas y la tranquilidad de saber que el sistema funcionará cuando más se necesite.
En resumen, la altura de los extintores es mucho más que un detalle técnico: es una garantía de seguridad. Cumplir con la normativa no solo evita sanciones, sino que salva vidas. Y recuerda mantenerlos revisados según la normativa: descubre cada cuánto se retimbra un extintor.