Una correcta distancia entre extintores garantiza que cualquier persona pueda acceder a un equipo de extinción en cuestión de segundos. Más allá de la normativa, se trata de una medida clave de prevención y seguridad activa en todo tipo de edificios. En esta guía repasamos qué dicen las regulaciones, qué factores influyen y cómo evitar errores en su planificación.
Cumplir con la distancia adecuada entre extintores no es solo una exigencia legal, sino una decisión que afecta directamente a la eficacia de la respuesta ante un incendio. Un extintor mal ubicado o demasiado alejado puede suponer una diferencia crítica en una situación real.
En un incendio, cada segundo cuenta. Si una persona detecta un conato y debe recorrer más de 15 o 20 metros hasta encontrar un extintor, el fuego puede haberse extendido más allá de la fase inicial, complicando su extinción.
Por ello, la distancia recomendada se basa en la capacidad de una persona promedio para:
Además, los extintores deben colocarse en lugares visibles y accesibles, como pasillos, salidas de emergencia o puntos de paso frecuentes, siempre señalizados y a una altura adecuada. Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre normativa de altura de extintores.
Una mala disposición de los extintores puede dificultar o bloquear la evacuación segura del personal. Si se instalan detrás de puertas, en zonas sin señalizar o en recorridos poco transitados, podrían no ser detectados ni utilizados a tiempo.
Además, en espacios grandes o con divisiones (muros, cristaleras, columnas), la cobertura efectiva del extintor se ve limitada. Esto puede provocar:
La distribución debe planificarse teniendo en cuenta el flujo de personas y los obstáculos físicos, garantizando que los extintores estén al alcance de forma rápida desde cualquier punto del recinto.
La distancia entre extintores no se determina al azar: está regulada por diferentes normativas de ámbito estatal y técnico que garantizan la cobertura eficaz frente a incendios en edificios de todo tipo. Las principales referencias legales son el RIPCI, el CTE y las normas UNE.
Todo extintor tiene una vida útil limitada que depende del tipo de agente, la presión interna y el mantenimiento recibido.
Aunque parezca que pueden durar indefinidamente, el paso del tiempo afecta su eficacia y seguridad.
En nuestro artículo cuánto dura un extintor te explicamos los plazos de retimbrado, revisiones periódicas y sustitución establecidos por el RIPCI para garantizar su operatividad.
El Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI), aprobado por el Real Decreto 513/2017, establece los requisitos generales para la instalación y el mantenimiento de los sistemas contra incendios, incluyendo los extintores.
Aunque el RIPCI no especifica directamente una distancia exacta entre extintores, sí exige que su ubicación:
También remite a normas UNE y al Código Técnico de la Edificación como referencias complementarias de aplicación.
El CTE, concretamente su Documento Básico SI (Seguridad en caso de incendio), sí establece criterios más concretos para la ubicación de extintores en edificios de nueva construcción o reforma.
En general, se establece que:
Estas exigencias aplican tanto a edificios de uso industrial como a espacios públicos, comerciales o administrativos.
Las normas UNE no son leyes en sí mismas, pero sí se consideran de obligado cumplimiento cuando son citadas por reglamentos como el RIPCI. En el caso de extintores, destacan:
Estas normas incluyen recomendaciones sobre la densidad de extintores por superficie y criterios para su correcta instalación, incluyendo la distribución por zonas de riesgo.
| Parámetro | Recomendación |
|---|---|
| Distancia entre extintores | Entre 15 y 25 metros de recorrido |
| Superficie del edificio | A mayor superficie, mayor número de unidades distribuidas estratégicamente |
| Nivel de riesgo | En riesgos medios o altos, instalar extintores más próximos (≈ 15 m) |
| Obstáculos arquitectónicos | Evitar zonas sin visibilidad o de difícil acceso; reforzar con señalización |
| Ejemplo práctico | En una nave industrial con riesgo medio: extintor de polvo ABC cada 15 m, señalizado y a altura reglamentaria (80–120 cm) |
La ubicación y distancia entre extintores no puede establecerse de forma genérica. Depende de varios factores clave que deben ser evaluados antes de diseñar el sistema de protección contra incendios. A continuación, analizamos los más relevantes.
No todos los entornos presentan el mismo nivel de riesgo. La naturaleza de las actividades que se desarrollan influye directamente en la densidad y ubicación de los equipos.
Por ejemplo:
Además, este factor determinará el tipo de extintor a instalar. Puedes consultar nuestra guía sobre tipos de fuego para elegir el equipo adecuado según el riesgo.
La ocupación del edificio (número de personas y densidad por m²) condiciona la estrategia de evacuación y, por tanto, la accesibilidad a los extintores.
También influye la carga de fuego, es decir, la cantidad y naturaleza de los materiales combustibles presentes. Un almacén con papel o madera requerirá más puntos de extinción que un entorno con materiales inertes.
En zonas con alta ocupación, se recomienda colocar extintores cerca de las salidas y en los recorridos principales, minimizando tiempos de acceso sin generar aglomeraciones.
La presencia de muros, mamparas, puertas cortafuegos o estanterías puede crear zonas donde la visibilidad o el acceso al extintor se vean comprometidos.
En estos casos, es recomendable:
| Tipo de espacio | Características | Distribución de extintores |
|---|---|---|
| Oficinas | Baja carga de fuego, riesgo medio, alta ocupación | Cada 15–20 m, junto a salidas y zonas comunes |
| Naves industriales | Alta carga térmica, maquinaria, productos inflamables | Cada 10–15 m, reforzados con BIEs en zonas críticas |
| Espacios públicos | Afluencia variable, compartimentaciones, evacuación rápida | Extintores visibles en entradas, escaleras y pasillos |
Una planificación deficiente en la ubicación de extintores puede generar zonas mal protegidas, coberturas redundantes o incumplimiento normativo. Estos son algunos de los errores más habituales que conviene evitar.
Incluir un número excesivo de extintores no siempre mejora la seguridad. Al contrario, puede indicar una falta de planificación técnica. Lo recomendable es evaluar primero:
Una instalación sobredimensionada implica costes innecesarios de compra, mantenimiento y recarga, además de confundir al usuario en caso de emergencia.
Un error muy común es considerar que un solo extintor puede proteger dos espacios separados físicamente. Sin embargo, cualquier barrera arquitectónica (muros, puertas RF, cerramientos) anula esa posibilidad.
Cada zona debe contar con su propio equipo accesible desde el interior, especialmente si es una zona de uso independiente, como un almacén, archivo o laboratorio.
No basta con instalar el extintor en un lugar reglamentario: debe estar claramente señalizado, visible desde todos los ángulos posibles y sin ningún tipo de obstrucción.
Esto implica:
Cumplir con la distancia entre extintores es solo una parte del sistema de protección. Una instalación bien planificada, realizada por profesionales certificados, garantiza que cada zona del edificio esté cubierta según normativa (RIPCI y CTE), evitando errores, sanciones o fallos en inspecciones técnicas.
Pero además de cumplir con las exigencias legales, es fundamental que el personal sepa cómo actuar ante un fuego incipiente. Por eso te recomendamos consultar también nuestra guía práctica sobre cómo usar un extintor correctamente, donde explicamos los pasos, precauciones y técnicas de aplicación.
La combinación de equipos bien instalados y personal formado es la mejor estrategia de seguridad activa contra incendios.