¿Cuánto dura un extintor? Vida útil, revisiones y caducidad según normativa

La duración de un extintor no es indefinida. Aunque su aspecto externo sea correcto, existen límites marcados por la normativa vigente y las condiciones reales de uso. En esta guía te explicamos cuántos años puede durar un extintor según su tipo, dónde está instalado y cómo se conserva.

Tabla de contenidos

¿Cuál es la vida útil de un extintor según el tipo?

La vida útil de un extintor portátil está influenciada por varios factores, pero la mayoría de fabricantes y normativas coinciden en que su duración estándar oscila entre 15 y 20 años. Sin embargo, este valor depende del tipo de agente extintor y del entorno en el que se encuentra.

Extintores portátiles de polvo, CO₂ y agua

Cada tipo de extintor tiene un comportamiento diferente con el paso del tiempo:

  • Polvo ABC: Generalmente tienen una vida útil de hasta 20 años si se mantienen correctamente. Necesitan recargas, revisiones anuales y retimbrado cada 5 años.
  • CO₂: Su duración suele ser algo menor (15–17 años), ya que trabajan a alta presión y requieren controles rigurosos. Son más sensibles a golpes o fugas.
  • Agua o espuma: Tienen menor durabilidad, especialmente si no se conservan en condiciones óptimas. Son más vulnerables a la corrosión interna.

Diferencias entre extintores de interior y exterior

Un extintor colocado en exterior o en zonas semiabiertas está expuesto a factores como humedad, cambios térmicos, radiación solar y polvo. Por ello, su vida útil tiende a ser más corta si no se protege con armarios homologados o cabinas de exterior.

Por el contrario, los extintores en entornos interiores controlados (oficinas, viviendas, comercios) pueden alcanzar su duración máxima sin deterioro aparente si se mantienen correctamente.

Factores que acortan su duración (temperatura, corrosión, mal uso)

Más allá del tipo y ubicación, existen condiciones que pueden reducir drásticamente la duración útil de un extintor, como:

  • Temperaturas extremas: Calor excesivo, heladas o ciclos de dilatación aceleran el deterioro de componentes internos.
  • Corrosión: En zonas industriales, cocinas o ambientes marinos, la humedad o vapores químicos afectan directamente al cuerpo del extintor.
  • Uso inadecuado o manipulación: Golpes, caídas, fugas por válvulas defectuosas o pérdida de presión inutilizan el equipo antes de tiempo.

Por eso, además de cumplir con las revisiones obligatorias, es fundamental observar cualquier signo de daño exterior o pérdida de eficacia.

¿Caducan los extintores?

Aunque no siempre tienen una fecha de caducidad visible como un alimento o medicamento, los extintores sí tienen una vida útil limitada. Superado ese tiempo, aunque aparentemente estén en buen estado, pierden fiabilidad y deben ser retirados o sometidos a pruebas específicas.

¿Qué significa que un extintor está caducado?

Un extintor se considera caducado cuando ha superado su vida útil según la normativa, el fabricante o tras una inspección técnica que determina que ya no es seguro ni eficaz. Esto puede deberse a:

  • Expiración del plazo máximo permitido por el RIPCI
  • No haber superado las pruebas de presión (retimbrado)
  • Fugas, pérdida de presión o signos evidentes de corrosión

Mantener en servicio un extintor caducado no solo es inseguro, también puede ser motivo de sanción en inspecciones de seguridad contra incendios.

Cómo identificar la fecha de fabricación o vencimiento

Todos los extintores deben llevar una marcación visible en el cuerpo del cilindro o en la etiqueta de inspección que indique:

  • Fecha de fabricación (año o mes/año)
  • Fecha del último retimbrado
  • Fechas de revisiones periódicas

Desde la fecha de fabricación se cuenta la vida útil máxima (habitualmente 20 años), pero si el extintor no se ha revisado o retimbrado adecuadamente, puede considerarse fuera de uso antes de ese plazo.

Para saber si puedes usarlo con seguridad, consulta nuestra guía paso a paso sobre cómo usar un extintor.

Revisión y mantenimiento para alargar la vida útil

La vida útil de un extintor no solo depende de su fecha de fabricación. Un equipo bien conservado y mantenido puede alcanzar el máximo de años permitidos sin problemas. Para lograrlo, es fundamental cumplir con las revisiones periódicas que establece la normativa española.

Revisión mensual: qué puede hacer el usuario

Cualquier usuario, sin necesidad de ser técnico, puede realizar una inspección visual mensual para asegurarse de que el extintor está operativo y accesible. Este control rápido incluye:

  • Verificar que el precinto de seguridad está intacto
  • Comprobar que el manómetro marca presión adecuada
  • Confirmar que el extintor no está bloqueado ni oculto
  • Revisar que no hay golpes, óxido o fugas visibles

Esta revisión no sustituye al mantenimiento profesional, pero puede prevenir fallos importantes si se realiza con regularidad.

Inspección anual: empresas mantenedoras autorizadas

Al menos una vez al año, es obligatorio que una empresa mantenedora autorizada realice la revisión completa de cada extintor. Este mantenimiento técnico incluye:

  • Inspección interna y externa del cilindro
  • Verificación del agente extintor y del estado de la carga
  • Prueba del sistema de disparo (válvulas, manguera, boquilla)
  • Reposición de etiquetas de inspección

Además, deben dejar constancia por escrito del mantenimiento, cumpliendo con el RIPCI y las normas UNE.

¿Cuándo hay que desechar o reemplazar un extintor?

Un extintor puede estar fuera de uso mucho antes de alcanzar su vida útil teórica. Por eso es fundamental saber cuándo ya no es seguro mantenerlo en servicio y debe ser sustituido por uno nuevo.

Señales de deterioro irreparable

Algunos daños físicos o fallos mecánicos hacen que un extintor sea irrecuperable y peligroso. Estas son las señales más comunes:

  • Corrosión avanzada o abolladuras en el cuerpo del cilindro
  • Fugas evidentes en la válvula o boquilla
  • Manómetro sin presión o fuera de rango
  • Extintor activado previamente y no recargado

Ante cualquiera de estos signos, el equipo debe ser retirado inmediatamente de la zona protegida.

Cuándo no conviene rellenar o recargar un extintor

Recargar un extintor antiguo puede parecer una opción económica, pero no siempre es recomendable. No conviene hacerlo cuando:

  • Ha superado los 15–20 años de antigüedad
  • No ha sido mantenido conforme al RIPCI
  • Presenta oxidación o deformación, aunque sea leve
  • No se dispone de registro del último retimbrado

En estos casos, es más seguro y rentable optar por un extintor nuevo con garantía.

Qué hacer con un extintor vencido o fuera de uso

Los extintores caducados no deben desecharse como residuos comunes. Se deben entregar a una empresa autorizada para la gestión de residuos peligrosos o al instalador oficial que realice el reemplazo.

El reciclaje responsable permite recuperar materiales metálicos y tratar correctamente los residuos del agente extintor, evitando riesgos medioambientales.

Una revisión a tiempo alarga la vida útil del extintor y garantiza tu seguridad

Aunque un extintor puede durar hasta 20 años, su eficacia real depende del entorno, el uso y un mantenimiento periódico adecuado. Realizar inspecciones, detectar signos de deterioro y contar con instaladores certificados permite alargar su funcionalidad, evitar riesgos y cumplir con la normativa vigente en protección contra incendios.

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