La duración de un extintor no es indefinida. Aunque su aspecto externo sea correcto, existen límites marcados por la normativa vigente y las condiciones reales de uso. En esta guía te explicamos cuántos años puede durar un extintor según su tipo, dónde está instalado y cómo se conserva.
La vida útil de un extintor portátil está influenciada por varios factores, pero la mayoría de fabricantes y normativas coinciden en que su duración estándar oscila entre 15 y 20 años. Sin embargo, este valor depende del tipo de agente extintor y del entorno en el que se encuentra.
Cada tipo de extintor tiene un comportamiento diferente con el paso del tiempo:
Un extintor colocado en exterior o en zonas semiabiertas está expuesto a factores como humedad, cambios térmicos, radiación solar y polvo. Por ello, su vida útil tiende a ser más corta si no se protege con armarios homologados o cabinas de exterior.
Por el contrario, los extintores en entornos interiores controlados (oficinas, viviendas, comercios) pueden alcanzar su duración máxima sin deterioro aparente si se mantienen correctamente.
Más allá del tipo y ubicación, existen condiciones que pueden reducir drásticamente la duración útil de un extintor, como:
Por eso, además de cumplir con las revisiones obligatorias, es fundamental observar cualquier signo de daño exterior o pérdida de eficacia.
Aunque no siempre tienen una fecha de caducidad visible como un alimento o medicamento, los extintores sí tienen una vida útil limitada. Superado ese tiempo, aunque aparentemente estén en buen estado, pierden fiabilidad y deben ser retirados o sometidos a pruebas específicas.
Un extintor se considera caducado cuando ha superado su vida útil según la normativa, el fabricante o tras una inspección técnica que determina que ya no es seguro ni eficaz. Esto puede deberse a:
Mantener en servicio un extintor caducado no solo es inseguro, también puede ser motivo de sanción en inspecciones de seguridad contra incendios.
Todos los extintores deben llevar una marcación visible en el cuerpo del cilindro o en la etiqueta de inspección que indique:
Desde la fecha de fabricación se cuenta la vida útil máxima (habitualmente 20 años), pero si el extintor no se ha revisado o retimbrado adecuadamente, puede considerarse fuera de uso antes de ese plazo.
Para saber si puedes usarlo con seguridad, consulta nuestra guía paso a paso sobre cómo usar un extintor.
La vida útil de un extintor no solo depende de su fecha de fabricación. Un equipo bien conservado y mantenido puede alcanzar el máximo de años permitidos sin problemas. Para lograrlo, es fundamental cumplir con las revisiones periódicas que establece la normativa española.
Cualquier usuario, sin necesidad de ser técnico, puede realizar una inspección visual mensual para asegurarse de que el extintor está operativo y accesible. Este control rápido incluye:
Esta revisión no sustituye al mantenimiento profesional, pero puede prevenir fallos importantes si se realiza con regularidad.
Al menos una vez al año, es obligatorio que una empresa mantenedora autorizada realice la revisión completa de cada extintor. Este mantenimiento técnico incluye:
Además, deben dejar constancia por escrito del mantenimiento, cumpliendo con el RIPCI y las normas UNE.
Un extintor puede estar fuera de uso mucho antes de alcanzar su vida útil teórica. Por eso es fundamental saber cuándo ya no es seguro mantenerlo en servicio y debe ser sustituido por uno nuevo.
Algunos daños físicos o fallos mecánicos hacen que un extintor sea irrecuperable y peligroso. Estas son las señales más comunes:
Ante cualquiera de estos signos, el equipo debe ser retirado inmediatamente de la zona protegida.
Recargar un extintor antiguo puede parecer una opción económica, pero no siempre es recomendable. No conviene hacerlo cuando:
En estos casos, es más seguro y rentable optar por un extintor nuevo con garantía.
Los extintores caducados no deben desecharse como residuos comunes. Se deben entregar a una empresa autorizada para la gestión de residuos peligrosos o al instalador oficial que realice el reemplazo.
El reciclaje responsable permite recuperar materiales metálicos y tratar correctamente los residuos del agente extintor, evitando riesgos medioambientales.
Aunque un extintor puede durar hasta 20 años, su eficacia real depende del entorno, el uso y un mantenimiento periódico adecuado. Realizar inspecciones, detectar signos de deterioro y contar con instaladores certificados permite alargar su funcionalidad, evitar riesgos y cumplir con la normativa vigente en protección contra incendios.