Saber cómo usar un extintor no solo es una habilidad recomendada, sino una acción vital en cualquier plan de emergencia contra incendios. Esta guía práctica te enseña a identificar cuándo y cómo intervenir con eficacia, qué tipo de extintor utilizar y cuáles son los errores que debes evitar para actuar con seguridad y confianza.
Saber cómo funciona un extintor es tan importante como aprender a usarlo.
Entender qué ocurre dentro del cilindro (desde la liberación de presión hasta la acción del agente extintor)
te ayuda a elegir el modelo adecuado, mantenerlo en buen estado y reaccionar con seguridad cuando más lo necesitas.
En una situación de emergencia, el tiempo de respuesta es crítico. Un extintor puede marcar la diferencia entre un conato de incendio y una pérdida total si se utiliza en el momento adecuado y de forma correcta. Sin embargo, muchas personas no saben cómo emplearlo eficazmente o desconocen cuál es el más adecuado para cada tipo de fuego.
Comprender su funcionamiento, su relación con las clases de fuego (A, B, C, D, F) y las medidas de seguridad contra incendios te permite actuar con seguridad, proteger a las personas y minimizar daños materiales.
Los incendios pueden desarrollarse en cuestión de segundos. En ese intervalo, una persona entrenada o simplemente informada puede utilizar un extintor portátil para controlar o extinguir el fuego antes de que se propague. Esto no solo reduce los daños, sino que también puede evitar evacuaciones, pérdidas económicas e incluso salvar vidas.
Según estudios de seguridad industrial, hasta el 90% de los conatos se controlan con un extintor si se actúa en la primera fase del incendio, es decir, durante los primeros dos minutos.
Utilizar mal un extintor puede agravar la situación o incluso poner en riesgo tu integridad. Entre los errores más frecuentes están: elegir el extintor equivocado, colocarse demasiado cerca del fuego, o no activar correctamente el gatillo y la boquilla. Además, usar un extintor sin saber si es apto para fuegos eléctricos, aceites o metales puede generar una reacción peligrosa.
Otros riesgos del uso incorrecto incluyen:
Por eso, es fundamental realizar simulacros y formación básica en el uso de extintores, tanto en el entorno laboral como residencial.
Antes de tomar un extintor y enfrentarte al fuego, debes valorar si realmente es seguro intervenir. No todos los incendios pueden controlarse con un extintor portátil, y actuar sin evaluar el entorno puede ponerte en riesgo o empeorar la emergencia.
La primera pregunta que debes hacerte es: ¿tengo una salida asegurada? Si el fuego bloquea la vía de evacuación o genera humo espeso que impide la visibilidad, lo más seguro es evacuar de inmediato y activar el protocolo de emergencia.
Otros factores a considerar:
Si la respuesta a alguna de estas preguntas es negativa, no debes intervenir. La seguridad personal siempre es la prioridad.
Antes de usar un extintor, es fundamental saber qué material está ardiendo. No todos los fuegos se apagan de la misma forma, y un error al elegir el agente extintor puede ser ineficaz o incluso peligroso.
En nuestro artículo Tipos de fuegos explicamos con más detalle cada clase de fuego y qué tipo de extintor utilizar en cada caso. Aquí te dejamos un resumen rápido:
Identificar correctamente el tipo de fuego te permite seleccionar un extintor compatible (por ejemplo, CO₂ para equipos eléctricos o polvo ABC para fuegos múltiples), lo que aumenta las probabilidades de una extinción exitosa.
No debes intentar apagar un incendio con un extintor si:
En estas situaciones, lo correcto es activar la alarma, evacuar y dejar que actúe el sistema automático (rociadores, BIEs) o los servicios de emergencia.
No todos los extintores funcionan igual ni están diseñados para los mismos tipos de fuego. Conocer las características y aplicaciones de cada agente extintor es fundamental para una actuación segura y eficaz. A continuación, repasamos los más comunes.
El extintor de polvo químico ABC es uno de los más versátiles y utilizados. Contiene un polvo seco presurizado que actúa por sofocación, interrumpiendo la reacción química del fuego.
Es ideal para entornos mixtos donde pueden darse distintos tipos de fuego. Sin embargo, genera mucho residuo, por lo que no se recomienda en salas con equipos electrónicos delicados.
El extintor de dióxido de carbono (CO₂) utiliza gas comprimido que actúa desplazando el oxígeno del entorno inmediato del fuego. No deja residuos y es completamente limpio.
Es el más adecuado para ambientes tecnológicos y salas de servidores. Su uso en espacios reducidos debe hacerse con precaución por el riesgo de desplazamiento del oxígeno y baja temperatura del chorro (puede causar quemaduras por congelación).
El extintor de espuma AFFF actúa formando una capa que cubre el combustible y bloquea el oxígeno, además de enfriar el área afectada.
Son especialmente eficaces en derrames de hidrocarburos o zonas con alto riesgo de combustibles líquidos. No deben usarse sobre instalaciones eléctricas activas.
| Entorno | Extintor recomendado | Justificación |
|---|---|---|
| Oficinas y centros administrativos | CO₂ o polvo ABC | Por presencia de equipos eléctricos y materiales diversos |
| Cocinas industriales | Clase F o espuma | Para aceites calientes y grasas vegetales |
| Naves industriales y almacenes | Polvo ABC | Por su versatilidad ante riesgos mixtos |
Aprender a usar correctamente un extintor puede marcar la diferencia entre controlar un conato de incendio o permitir que se propague. Aunque cada extintor puede tener instrucciones específicas, la mayoría se utilizan siguiendo el protocolo internacional conocido como método PASS.
El método PASS (por sus siglas en inglés: Pull, Aim, Squeeze, Sweep) es una guía práctica y sencilla para recordar los pasos básicos de uso:
Este procedimiento debe ejecutarse con calma pero con decisión, manteniendo siempre una vía de escape detrás de ti.
La distancia recomendada al iniciar la descarga del extintor es de entre 2 y 3 metros respecto al fuego. Esto permite mantener el control y evitar el calor o el retroceso del agente.
Colócate de forma que tengas el fuego de frente y la salida a tus espaldas. Nunca le des la espalda al incendio ni te acerques demasiado, especialmente si estás usando extintores de presión directa como los de CO₂.
| Recomendación | Justificación |
|---|---|
| Usa ráfagas, no descargues el extintor de forma continua | Permite controlar el consumo del agente y actuar si el fuego se reaviva |
| No te acerques demasiado al inicio | Evita exposición al calor intenso y mejora el control de la boquilla |
| Verifica si el fuego se reactiva | Es común que el foco reaparezca si no se enfría correctamente |
| Apunta siempre a la base del fuego | Las llamas son visibles, pero el fuego se alimenta desde la base |
Colocar un extintor no es solo cuestión de tenerlo a mano, sino de cumplir con la distancia y distribución exigida por el RIPCI. En nuestro artículo sobre distancia entre extintores te explicamos cómo calcular la ubicación ideal según el tipo de riesgo, la superficie y la normativa vigente.
Siempre que uses un extintor, asegúrate de tener una ruta de evacuación libre y accesible a tus espaldas. Si el fuego aumenta o no logras controlarlo en pocos segundos, abandona la zona inmediatamente.
Jamás intentes apagar un fuego si eso implica quedar acorralado o lejos de la salida de emergencia.
Algunos extintores (como los de polvo químico ABC o CO₂) pueden generar residuos o gases que afectan la respiración o reducen el oxígeno en el ambiente cerrado.
Evita inhalar directamente el agente. Si empiezas a notar dificultad para respirar, irritación ocular o mareos, interrumpe la intervención y evacúa.
Una vez controlado el fuego, sigue estos pasos:
Recuerda que cualquier uso de un extintor debe ser reportado, aunque haya sido parcial, para garantizar que el equipo esté listo para futuras emergencias.
Aunque sepas cómo usar un extintor correctamente, puede darse el caso de que el fuego no se controle con este equipo o que el extintor esté descargado, caducado o defectuoso. En esos casos, es fundamental seguir el plan de emergencia y actuar sin perder tiempo.
Si el extintor no funciona o no basta, recurre a otros sistemas de protección activa contra incendios como:
Estos sistemas están diseñados para actuar de forma complementaria al uso manual de extintores y ofrecer una respuesta más robusta en incendios de mayor envergadura.
Si no puedes controlar el fuego de inmediato, debes activar el protocolo de evacuación. Asegúrate de:
Simultáneamente, llama al 112 o al servicio de emergencia local, indicando:
Saber cómo usar un extintor correctamente no solo es una habilidad práctica, sino una herramienta clave dentro de cualquier estrategia de seguridad contra incendios. La rapidez, la decisión y el conocimiento del equipo marcan la diferencia en situaciones reales.
👉 Un extintor bien usado puede evitar evacuaciones, daños materiales e incluso víctimas.
La improvisación y la falta de información son los mayores enemigos ante un incendio. Por eso, te recomendamos:
En una emergencia real, actuar con conocimiento puede marcar la diferencia entre el caos y el control. Y como has visto a lo largo de esta guía, usar un extintor correctamente es mucho más que apretar una maneta.